Mimo te enseña a programar a través de lecciones cortas. Muy cortas. De hecho, son tan cortas que puedes aprender mientras esperas tu café. Te sorprenderá cuánto puedes avanzar con tan sólo unas cuantas lecciones de cinco minutos. Por cierto, Mimo también está disponible en español.
Lo que nos encanta: con Mimo, la programación se siente como un juego. Completa sus lecciones para ganar monedas y mantener rachas, todo mientras cuidas tus corazones, los cuales sirven como medidor de vidas. Conforme progresas, pasarás a desafíos que consisten en completar espacios en blanco, resolver ejercicios interactivos y, en poco tiempo, programar de verdad.

Un tip rápido: ¿tienes que repasar algún concepto específico, pero no tienes el tiempo para tomar una lección completa? El glosario de Mimo te lleva directamente a la información que necesitas.
Conoce al creador: Johannes Berger, un desarrollador de apps austriaco, creó Mimo junto con tres amigos. Su intención era acabar con las ideas erróneas acerca de la informática que hacían que muchas personas cercanas evitaran aprender a programar. La misión de la app es hacer que la educación en tecnología sea accesible para todo el mundo.