BC3 - Basque Centre for Climate Change
BC3 es un centro de investigación multidisciplinar sobre las causas y los impactos del cambio climático de excelencia internacional y con sede en el País Vasco. Creado en 2008, BC3 promueve la coproducción de conocimiento científico relevante para la toma de decisiones hacia el desarrollo sostenible, mediante la integración de las dimensiones ambientales, socioeconómicas y éticas del cambio climático.
Links
Articles
Espaços gratuitos e acessíveis onde a população pode se proteger do calor, descansar e receber informação são soluções rápidas, baratas e eficientes para um clima que registra a cada ano mais ondas de calor extremo
Face à des vagues de chaleur de plus en plus intenses, la création de refuges climatiques dans les villes est devenue une priorité. À ce sujet, l’Espagne est un exemple à suivre, même s’il lui reste des défis à relever.
Ante olas de calor cada vez más intensas, la creación de refugios climáticos se ha vuelto una política pública urgente en las ciudades. A pesar de ser un modelo a seguir, al caso español le quedan muchos retos de política urbana
Una encuesta revela que los profesionales del campo consideran insuficientes algunas de las medidas relacionadas con el desarrollo rural, el apoyo a pequeños agricultores y la sostenibilidad.
Lograr la justicia social en las respuestas al cambio climático requiere un enfoque centrado en el cuidado, lo que implica analizar sus efectos en la demanda, distribución y condiciones laborales de los trabajos asociados a esta labor.
La gestión forestal con el fin de modificar los patrones de lluvias podría contribuir a evitar la desertificación en el Mediterráneo occidental. Sin embargo, existen aún incertidumbres sobre su implantación y su impacto en el ciclo del agua.
El 60% de los suelos en Europa están ya degradados. Urge implementar estrategias de recuperación para preservar su papel en el ciclo de nutrientes, secuestro de carbono, control de plagas o regulación del agua.
Aunque gran parte del metano emitido por la ganadería procede de los eructos de las vacas, ovejas y otros rumiantes, reducir el consumo de carne de manera general no tiene por qué contribuir a disminuir las emisiones.
Tradicionalmente, los bosques se han definido en base a la densidad de árboles. En un contexto de cambio climático, sería conveniente tener en cuenta otras variables como la biodiversidad que albergan, su valor ecológico y su potencial de mitigación.
Distintos factores sociales, económicos y culturales afectan de forma diferente a los hombres y las mujeres, condicionando sus decisiones de consumo y, por lo tanto, su huella de carbono.
Las diferencias en la distribución de zonas verdes en las ciudades suponen una injusticia social que aumenta la exposición a las altas temperaturas y a la contaminación ambiental a las comunidades vulnerables.
Existen diferentes sensores medioambientales muy precisos que permiten medir a muy alta resolución todo tipo de variables relacionadas con la salud de los árboles.
Un reciente estudio revela que, en España, la densidad de grandes herbívoros silvestres en paisajes abiertos, como praderas y dehesas, es menor de la que se esperaría por su vegetación.
Las comunidades marginadas por raza, etnia, género y estatus socioeconómico sufren los peores impactos del clima, pero a menudo son excluidas de los procesos de toma de decisiones.
Apesar de serem essenciais para alcançar as mudanças urgentemente necessárias, as ciências sociais e humanas têm muito pouco espaço na investigação e ação sobre o clima. Na Europa especialistas nestas áreas apelam por um maior reconhecimento e financiamento.
A pesar de ser esenciales para lograr los cambios que se necesitan con urgencia, se les da muy poco espacio a las ciencias sociales y las humanidades en la investigación y la acción climática. Los expertos en estas áreas piden mayor reconocimiento y financiación.
Los agricultores pueden aplicar prácticas para aumentar la captura de carbono en los suelos y obtener beneficios económicos por ello.
El metano generado por los animales domésticos ha sustituido, al menos parcialmente, al producido por los herbívoros silvestres. ¿Podemos considerar entonces sus emisiones como propias de los ecosistemas naturales?
Llegamos a la COP28 con una idea clara sobre la mesa: necesitamos políticas mucho más ambiciosas en la acción climática mundial.
Hacer rentable la bioeconomía requerirá transitar hacia un uso del bosque mucho más intensivo y productivista que puede tener graves consecuencias para la degradación del suelo y la pérdida de su biodiversidad.


















