Articles on naturación urbana
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Un reciente estudio propone un incentivo fiscal para que las comunidades de propietarios instalen infraestructuras verdes, recompensando así a quienes contribuyen a un entorno urbano más saludable.
Además de refrescar el ambiente en verano, el arbolado urbano amortigua el viento y mejora la calidad del aire.
Las especies adaptadas al clima local, con alta capacidad de sombra y evapotranspiración son las más efectivas para reducir la temperatura urbana.
Las estrategias de adaptación a las altas temperaturas han supuesto una reducción de hasta un 80 % en la mortalidad, pero todavía hay margen de mejora.
Gracias a estos organismos, en el futuro podríamos ver edificios que limpian el aire, generan alimentos y absorben carbono.
En Europa, la contaminación del aire causa la pérdida de unas 270 000 vidas cada año, mientras que en España, cuatro de las cinco principales causas de muerte se relacionan con riesgos ambientales.
El Ayuntamiento de Madrid pretende iluminar un tramo renaturalizado del Manzanares, una medida que puede tener un grave impacto en el medio ambiente y la fauna del río. Aquí los argumentos científicos que lo demuestran.
La vegetación y los espacios verdes no se distribuyen de forma homogénea en la trama urbana. Un reciente estudio analiza cómo influyen el nivel socioeconómico y la antigüedad de los barrios en su biodiversidad.
Recientemente, se ha celebrado en Berlín el Congreso Internacional de Infraestructuras Verdes. Allí, los representantes de diferentes ciudades expusieron sus proyectos de sostenibilidad y naturación más recientes.
La falta de formación, la lentitud de los procesos naturales cuando se buscan beneficios a corto plazo y la escasa financiación e incentivos son algunas de las trabas al aumento de la naturación urbana.
Cinco claves para diseñar espacios urbanos con un microclima favorable donde los ciudadanos puedan refugiarse del sol y las altas temperaturas.
Para que los habitantes de las ciudades tengan una zona verde a menos de 300 metros, como recomienda la OMS, no basta con construir más parques, también hay que recurrir a cubiertas y fachadas con vegetación.











