Articles on ecosistemas acuáticos
Displaying 1 - 20 of 25 articles
La sobreexplotación de recursos, los cambios en los usos del suelo, la desertificación y el cambio climático amenazan la viabilidad de los ecosistemas acuáticos y, por tanto, la economía y el bienestar.
La oposición local, a menudo vinculada a arraigos culturales, a una escasa conciencia ecológica y a la desinformación, puede influir en los esfuerzos de restauración fluvial o incluso obstaculizarlos.
A pesar de su importancia ecológica, social y económica, los ecosistemas acuáticos, especialmente los de agua dulce, siguen siendo los más descuidados en las estrategias globales de conservación.
Los mosquitos no picadores de los ecosistemas de agua dulce responden al aumento de la temperatura haciéndose más pequeños. Una reducción de tamaño que, según evidencian los estudios, se debe a la falta de oxígeno.
Desde el Pacífico hasta el Mediterráneo, estos fenómenos extremos impactan ecosistemas y economías costeras en todo el mundo. ¿Cómo afectan a los océanos y qué podemos hacer para mitigarlas?
Los ríos temporales a menudo se perciben como entidades marginales que pueden interrumpirse con construcciones o contaminarse sin consecuencias. Pero estos cauces son una pieza fundamental del paisaje mediterráneo que debemos conservar.
Las zonas de baño de ríos, lagos y lagunas, cuyas aguas pasan controles para asegurar su calidad, son también ecosistemas que debemos preservar.
La actividad humana está provocando la salinización de ríos, lagos y otros sistemas acuáticos. Este fenómeno afecta a la calidad de las aguas y tiene graves consecuencias para los seres vivos.
Recientemente se ha aprobado una nueva propuesta para ampliar los cultivos considerados regables en el entorno de Doñana. La medida perjudicará la conservación de los humedales del parque nacional, patrimonio de la humanidad.
Estudiar las marismas mareales durante 35 años ha permitido a un equipo de investigadores describir la formación y evolución de estos ecosistemas con gran potencial para capturar carbono.
La presencia de contaminantes emergentes, como microplásticos, fármacos y conservantes, no para de crecer. Estudiar su presencia, origen y efectos tóxicos permite conocer la magnitud del problema.
A pesar de ser una gran desconocida, la flora acuática supone casi el 5% del total de las especies vegetales en España. Ejerce funciones imprescindibles para los ecosistemas.
La pandemia ha obligado a la ONU a posponer la última ronda de negociaciones para lograr un acuerdo internacional sobre la biodiversidad marina de las zonas situadas fuera de la jurisdicción nacional.
Identificar las fuentes de estos contaminantes, los factores que influyen en su transporte y su efecto en los ecosistemas acuáticos permitirá desarrollar estrategias para reducir su acumulación.
La actividad humana ha introducido en el océano una gran cantidad de fuentes de contaminación acústica, como barcos y explotaciones de petróleo, que contribuyen a la pérdida de biodiversidad marina.
El agua de los ríos Tinto y Odiel tiene un pH muy ácido y transporta muchos elementos tóxicos como arsénico, cadmio y plomo debido a los lixiviados de las minas de sulfuros.
Las poblaciones de algunas especies marinas de interés comercial están disminuyendo. Controlar la pesca y establecer zonas de protección y refugios climáticos son medidas esenciales para evitar mayores declives.
El 14 de marzo se celebra el Día Internacional de Acción por los Ríos. Es necesario frenar el deterioro que sufren a causa del hombre, mejorar el estado de los ecosistemas acuáticos y promover un uso sostenible del agua.
El virus se ha encontrado en aguas residuales y, aprovechando la pandemia, se ha aprobado la construcción de presas en ríos de Latinoamérica.
Los virus son los organismos más importantes de la biosfera. Eso es así porque la mayoría sobrevive en el interior de las bacterias más numerosas del océano, las SAR11. ¿Cómo es que no las matan?


















